La refinanciación de los créditos ICO llega como una salvación para las pymes, pero, ¿esta solución les permitirá mantener unos niveles de tesorería saludables en el tiempo?

Con el objetivo de contrarrestar los preocupantes efectos económicos de la pandemia, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha llegado a conceder, en los últimos dos años, más de 130.000 millones de euros a las empresas.

Esta inyección de crédito en el tejido empresarial español ha supuesto un alivio para muchas empresas cuya situación financiera era bastante delicada. Ya que se establecía un periodo de carencia de dos años para esta línea de créditos (no se amortiza el principal del crédito, solo se pagan intereses).

Y, aunque muchas empresas hayan recobrado la normalidad pre-pandemia, lo cierto es que otras muchas todavía no se han podido recuperar totalmente. Situación que se ha visto agravada por la guerra en Ucrania y por una inflación que parece no tener techo.

Esta situación implicaba que muchas de estas empresas, pymes en su mayoría, no pudieran hacer frente a la devolución de los créditos concedidos. Viéndose incluso algunas obligadas a cerrar, a medida que la liquidez obtenida por los ICO se les fuese agotando.

Ante la dura perspectiva de muchas empresas de afrontar el fin de los ICO, endeudadas y con el grifo de financiación bancaria restringido; la refinanciación de los ICO y el aumento del periodo de carencia ha significado la salvación de estas compañías. Aunque, lamentablemente, se trata de una salvación provisional.

Ésta solución no es realmente una solución final. Ya que cuando el nuevo periodo de refinanciación de los ICO finalice, el flujo de caja de las pymes seguramente se vuelva a ver comprometido.

Pero entonces, ¿cómo pueden las pymes conseguir unos niveles de tesorería saludables y reducir su dependencia a los ICO?

La respuesta la encontramos en la financiación alternativa. Una financiación cada vez más accesible para pymes y que podría desempeñar un papel clave en la resolución del conflicto.

– Las pymes encuentran en el entorno Fintech a su mejor aliado –

Las Fintech han llegado para quedarse, como un actor más dentro del ecosistema financiero. Estas alternativas de financiación han supuesto un gran ‘boom’ y se han convertido en una de las opciones más accesibles para el financiamiento de pymes.

En la búsqueda de nuevas herramientas para obtener financiación, las pymes se han topado de lleno con un nuevo ecosistema financiero abierto, transparente y disruptivo, que gira en torno a las Fintech.

Las Fintech han contribuido a crear fuentes de financiación más accesibles y han dejado de ser exclusivas para grandes fortunas como ocurría hace años.

Actualmente existen diversos tipos de financiación alternativa al financiamiento bancario, dependiendo de la categoría Fintech que estemos tratando.

– El Crowdlending como fuente de Financiación Alternativa para Pymes – 

El crowdlending es uno de los tipos de financiación alternativa más populares. Consiste en ofrecer opciones de financiación e inversión en base a un sistema de economía colaborativa cada vez más extendido en la sociedad. 

A día de hoy, el crowdlending aporta la mayor recaudación total en España, con una cuota casi del 30% del total de los tipos que existen de crowdfunding.

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